Haz las paces con el dinero:

Reconoce que es una herramienta solamente.

Algo que usas para intercambiar tu tiempo, conocimiento, expertise, un producto o servicio. Reconoce que es una energía de intercambio


Confía en que el Universo provee:

Los árboles saben que el Universo provee.

En otoño, no los ves haciendo "guardaditos" de hojas para el invierno.

Confía en que Dios te sostiene siempre y sin excepción.


Practica gratitud diaria

Al despertar y antes de dormir agradece 3 cosas, relaciones, situaciones o circunstancias que estén en tu vida. Todos los días. Toda tu vida Cuando vibras en gratitud, prosperas.


Revisa tus creencias limitantes y transfórmalas

¿Aprendiste que el dinero no crece en los árboles? ¿Te dijeron que quien tiene dinero es malo?

Transfórmalas sembrando creencias que se anclen a esta verdad: Dios es prosperidad, por tanto, TÚ eres prosperidad.

Vibra en generosidad

Cuando compartes auténticamente, magnificas y multiplicas tu prosperidad.

Vibra en generosidad hacia los tuyos, tu comunidad y el planeta.


Reconoce que tienes derecho a prosperar

El Universo te ama. No requieres ser o hacer algo para merecer su amor.

Sabe que su energía te sostiene siempre y que tienes el derecho de prosperar.


Bendice al dinero

Cada que recibas, haz una oración de agradecimiento. Cada que lo uses para pagar algo, haz una oración de agradecimiento.

Aprecia su presencia en tu vida y conecta con la gratitud. Bendícelo, hónralo, suéltalo.

Fuente: @andrea.delamora